AL NO INCLUIR PAGOS AL FMI, LA PRIORIDAD DEL PRESUPUESTO 2022 ES UN CRECIMIENTO ECONÓMICO INCLUSIVO

Desde el Ministerio de Economía explicaron que el eventual pago de los vencimientos por US$ 20.000 millones (del acuerdo celebrado en 2018) generaría una "reducción de la inversión en infraestructura por $1.300.000 millones y los subsidios económicos por $1.100.000 millones".




El proyecto de Presupuesto 2022 prioriza un esquema de política fiscal expansiva orientado a la recuperación económica, con crecimiento inclusivo, posible por la no inclusión del pago de los vencimientos por US$ 20.000 millones (4% del PBI) previstos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el año que viene.
Fuentes del Ministerio de Economía resaltaron el "brutal enorme daño que le haría a la Argentina tener que pagarle al FMI los compromisos que asumió el gobierno anterior".
En ese sentido, precisaron que el pago de los más de US$ 19.000 millones en 2022 implicaría "eliminar todo el gasto de capital desde los actuales 2,4 puntos del Producto Bruto Interno a cero, y los subsidios a la energía y el transporte".
También significaría "eliminar la AUH, el programa Potenciar Trabajo, las Becas Progresar, todos los programas sociales y partidas como la Tarjeta Alimentar, no comprar vacunas, no realizar transferencias a provincias y universidades.
"Sería una situación de descalabro macroeconómico totalmente insostenible y de gran angustia social", agregaron.



Si se previera el pago de la totalidad de los vencimientos se deberían reducir asignaciones, programas sociales, y partidas asociadas a la Salud y Educación





"Este proyecto de ley está pensado para cuidar a la Argentina y asegurar un crecimiento sostenible, y por ello supone que no se enfrentan los vencimientos de deuda insostenibles acordados por la administración anterior", señaló el texto del proyecto de ley girado al Congreso Nacional.
Se aclara, además, que si se "previera el pago de la totalidad de los vencimientos (del acuerdo celebrado con el FMI en el 2018), se colocaría al Estado Nacional en una grave situación con una carga de pagos insostenible de alrededor de US$ 19.000 millones, lo que obligaría a postergar prioridades de políticas públicas esenciales".
De hecho, si esos vencimientos se presupuestaran, debería "propiciarse una reducción significativa en partidas presupuestarias que resultan prioritarias para atender los objetivos de política que han distinguido la acción de gobierno de esta Administración, generando probablemente una crisis social de magnitudes absolutamente desproporcionadas en relación a nuestra historia".
El eventual pago de esos vencimientos generaría una "reducción de la inversión en infraestructura por $1.300.000 millones y los subsidios económicos por $1.100.000 millones".
Además, se deberían "reducir asignaciones, programas sociales, y partidas asociadas a la Salud y Educación".

Una inflación 12 puntos menor a la prevista para este año



El Presupuesto 2022 contempla una inflación del 33%, es decir 12 puntos porcentuales debajo de la previsión para el cierre de este año, que debió ser revisada al alza promediando el primer semestre, ya que el presupuesto en curso la ubicaba en un 29%.

Según el texto, que ingresó en las últimas horas a la Cámara de Diputados, la dinámica inflacionaria de 2021 "estuvo caracterizada por una aceleración durante los primeros cuatro meses del año con una inflación promedio de 4,1% mensual en ese período y con un pico de 4,8% mensual en marzo".
El mensaje destaca además que "desde el mes de mayo de 2021 se retomó el sendero de desaceleración de la inflación, pasando a registrarse una tasa promedio de 3,0% mensual en los siguientes cuatro meses (mayo-agosto)". Señala además que durante los primeros ocho meses del año la inflación acumulada fue de 32,3%.
Tras destacar que el comportamiento de los precios en los primeros meses de 2021 respondió a fenómenos particulares externos e internos, el texto hace referencia a que la pandemia y sus consecuencias en todo el mundo, al señalar que "la reactivación económica en muchos países fue acompañada también de procesos de aceleración de la inflación".
Sostiene que "a los cambios en los patrones de consumo de las familias, también se sumaron problemas logísticos y de cuello de botella en la producción a nivel mundial, lo que llevó a registrar aumentos significativos en los 24 precios internacionales de los principales commodities".
"El incremento en los precios de los commodities derivó en fuertes aumentos en los precios de los alimentos y en los precios mayoristas en varios países no vistos hace muchos años. En el caso argentino, el impacto fue mayor producto de la inercia inflacionaria que se observaba en la economía luego de los picos observados en 2018 y 2019", se afirma.
En este contexto, se destaca que el Gobierno nacional desarrolló una serie de acuerdos de precios como elemento adicional al esquema integral de coordinación de las políticas macroeconómicas.
Entre ellos, precisaron la renovación de Precios Cuidados, con una canasta que posee más del doble de productos que a inicios de 2020; la Ley de Góndolas, que propone que los precios de los productos sean transparentes y claros para todos los consumidores, facilitando el acceso a productos regionales y de pequeñas y medianas empresas.
Asimismo, se destacó que "el impacto de las medidas tomadas por el Gobierno nacional, sumado a una mayor estabilidad en el escenario internacional y al aminoramiento de los factores internos, permitieron una desaceleración de la inflación en todas las categorías".
Según se afirma, la inflación núcleo pasó de promediar una tasa de 4,3% mensual en el primer cuatrimestre a 3,4% en los últimos tres (mayo-julio), los Regulados pasaron de 3,8% a 2,8% y los Estacionales de 3,9% a 2,3%.


(TELAM)







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