En una larga trayectoria que incluso pudo haber comenzado en el “Millonario”, ya que cuando era niño superó una prueba para ser fichado por River pero no consiguió que Newell’s le dejara el pase libre, Messi fue rival del conjunto que entonces dirigía Marcelo Gallardo.

El encuentro se dio en la final del Mundial de Clubes de 2015, disputada en Japón, en la que se cruzaron al ser campeón de la UEFA Champions League y la Copa Libertadores.

En aquella ocasión, el Barcelona se impuso por 3-0 y el propio Messi marcó un gol, el del 1-0, pero dejó un guiño que fue tomado con gran simpatía por los hinchas del equipo argentino: no gritó en el festejo y levantó la mano, en señal de pedir disculpas.

Agencia NA