Ese punto explica la contundencia del mensaje publicado por Tapia. La dirigencia argentina considera que los castigos fueron excesivos y pretende continuar la batalla jurídica, por lo que ahora espera recibir los fundamentos completos de las resoluciones disciplinarias para presentar formalmente sus recursos ante la Comisión de Apelaciones de la FIFA.

Si allí no consigue una respuesta favorable, la AFA ya anticipó que está dispuesta a llevar el conflicto hasta el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), que funciona como última instancia dentro de este tipo de controversias deportivas internacionales. Por eso, la resolución conocida este jueves debe interpretarse como una primera concesión favorable dentro de un proceso que todavía está lejos de terminar.

Paredes había recibido diez partidos de suspensión y una multa de 90 mil dólares, mientras que Molina fue castigado con siete encuentros y la misma sanción económica. Almada recibió una fecha y 30 mil dólares, mientras que Ayala deberá cumplir tres partidos de suspensión y pagar también 30 mil dólares.

La propia AFA también recibió un castigo importante, con una multa global de 321 mil dólares y restricciones de público para partidos de la Selección como local, dentro del expediente abierto por distintos episodios ocurridos durante el Mundial. Esas sanciones institucionales también forman parte del paquete que la conducción argentina pretende recurrir una vez que tenga todos los fundamentos jurídicos en su poder.

Por eso, Tapia eligió presentarlo públicamente como una demostración de la estrategia adoptada desde Viamonte. La FIFA no dio marcha atrás con los castigos, pero sí aceptó una condición que puede disminuir considerablemente su impacto deportivo, especialmente si Argentina consigue completar varias fechas con amistosos antes de volver a afrontar compromisos oficiales determinantes.

Agencia NA