En 2010 surgieron denuncias de que Buela habría incurrido en conducta inapropiada contra jóvenes miembros del IVE, cometiendo abuso sexual, abuso de poder y abuso de conciencia.

La Santa Sede revisó la investigación y suspendió a Buela, quien negó todas las acusaciones, por lo que presentó un documento de defensa de 119 páginas, alegando que la Conferencia Episcopal Argentina estaba conspirando en su contra para desestabilizar al IVE.

Sin embargo, la investigación de la Santa Sede concluyó que las afirmaciones de Buela sobre un complot no eran creíbles, y que las acusaciones de abuso cometido por Buela eran creíbles.

Agencia NA