Asimismo, el sistema registra hasta 29 puntos de datos específicos de cada futbolista, con especial énfasis en las extremidades corporales que resultan determinantes a la hora de sancionar o descartar una posición adelantada.

Como complemento fundamental para la precisión milimétrica, el balón oficial incorporará un sensor interno capaz de enviar datos instantáneos sobre el momento exacto del contacto.

Esta información es cruzada en tiempo real mediante un software de inteligencia artificial que detecta infracciones de fuera de juego de manera autónoma.

Inmediatamente después, el algoritmo emite una alerta automatizada hacia la cabina de video, permitiendo que los oficiales del VAR validen la jugada con mayor velocidad y reduzcan drásticamente el margen de error humano.

Esta misma tecnología ya opera con éxito en los torneos y competencias más exigentes y prestigiosos a nivel internacional, como la UEFA Champions League desde la temporada 2022/2023 y las últimas dos ediciones de la Copa del Mundo de la FIFA.

Con su desembarco en el ámbito local, el arbitraje del fútbol argentino da un paso fundamental hacia la modernización y la transparencia en la revisión de jugadas complejas.

AgenciaNA